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Lecturas recomendadas

Nuestra profe de dibujo, pintura y manualidades, nos recomienda dos libros de la educadora e investigadora María Acaso.

reduvolution

El primero de ellos, “La educación artística no son manualidades”. Cuando en la sociedad hablamos sobre la educación artística enseguida se nos viene a la cabeza las manualidades, y cada vez que escucho esa palabra me enervo. Dentro del arte no solo entran las manualidades, que también pero es un porcentaje muy pequeño ya que los verdaderos educadores artísticos intentamos romper con ello y enseñar diferentes técnicas y formas de ver el arte que no tiene que ver sólo con las manualidades y la pintura.
Este libro refleja eso, el cómo poder enseñar arte saliendo de la rutina de las manualidades y dando importancia a otras muchas cosas que nunca nos hemos parado a pensar que también son arte.

no son manualidades

El segundo de ellos es “rEDUvolution: Hacer la revolución en la educación”.  En palabras de la autora, María, nos dice:

“la educación de hoy en día es una educación bulímica. Nos meten todos los conocimientos y/o contenidos mediante un embudo y nosotros los vomitamos en el día del examen, olvidando todo lo aprendido”

Reduvolution es un libro que enfoca la educación desde lo disruptivo. De un lado que aún cuesta verlo dentro de los colegios pero que en mi opinión es necesario.

Si estáis a favor de una educación diferente y no ordinaria os recomiendo que leáis estos libros escritos por María Acaso.

Elige tu rincón en los talleres multidisciplinares

¡Qué magia inundó la Escuela de EXpresión con los TALLERES MULTIDISCIPLINARES!

Los alumnos de la escuela pasaron una mañana de lo más especial. Por primera vez, no iban a una sola actividad: pintura y manualidades, teatro, inglés y danza estaban sucediendo a la vez en distintos rincones y, ¡los alumnos y alumnas podían libremente elegir a qué rincón querían ir y también podían cambiar de rincón cuando les apeteciera!.

Además, las actividades eran las que ellos mismos proponían sobre la marcha. Las profes nos íbamos adaptando a los juegos que iban sucediendo y solo cuando lo pidieran los peques, echábamos una mano.

Después de un buen rato jugando, cuando empezaban a sonar algunas barrigas, nos preparamos para hacer un picnic en la escuela y nos sentamos alrededor de los manteles con nuestra merienda para compartir las experiencias.

En la última hora todos los alumnos y alumnas estuvieron rotando, incluso más que antes, y disfrutando de todos los rincones que había para hacer lo que más gusta, divertirse.